El reto principal fue incorporar elementos representativos de la cultura inca en el diseño, como los quipus, integrados en la zona de recepción y espera.
Paleta de colores cálidos
Se utilizaron tonos como rojo, anaranjado y amarillo, predominantes en los muebles de guardado, generando un ambiente acogedor y vibrante.
Equilibrio visual y material
Los colores intensos se balancearon con texturas amaderadas y colores neutros, logrando armonía visual sin perder la identidad cultural.