Este proyecto tuvo como meta integrar el mobiliario al lenguaje espacial existente, respetando geometrías y reforzando la estética del entorno.
Diseñado específicamente para acompañar la forma del espacio, este mostrador destaca por su elegancia y funcionalidad.
Se utilizó MDF como base estructural, pintado en acrílico negro mate, logrando una presencia sólida, minimalista y profesional.
Aunque la intervención fue centrada en mobiliario de piso, el resultado transformó la percepción del área, aportando carácter y coherencia.