El objetivo fue claro: entregar piezas que no solo cumplieran una función operativa, sino que también se integraran visualmente al concepto del espacio.
Se fabricaron elementos únicos para responder a las dinámicas de trabajo del cliente, priorizando durabilidad, funcionalidad y estética.
Cada pieza fue instalada con atención al detalle, respetando el diseño general del proyecto y elevando la calidad del ambiente laboral.
El resultado final fue un entorno profesional, donde cada mueble aporta valor visual y práctico, en línea con los estándares de BNP Paribas.