Rediseñamos el friso de Monark para que su nombre deje de pasar desapercibido y refuerce el carácter de la marca desde la primera mirada.
El rótulo original carecía de impacto y no capturaba la atención de los peatones ni de los conductores que transitaban frente a la tienda.
Incorporamos un nuevo friso retroiluminado de alto brillo, calibrado para destacar tanto de día como de noche sin deslumbrar.
Tipografía optimizada y proporciones estratégicas aseguran legibilidad inmediata, incluso a distancia o en movimiento.
Coordinamos montaje fuera del horario comercial para no afectar la operación del cliente y garantizar una integración limpia.
El nuevo friso actúa como un faro visual que dirige el flujo de personas hacia la entrada, incrementando el tráfico en tienda.
Ahora Monark proyecta una presencia sólida y coherente; cada luz encendida refuerza la confianza y percepción de calidad en la mente del consumidor.